sábado, 19 de abril de 2008

Ese bastardo llamado Shakespeare

(Triste realidad:
Ella es una de las chakespeares)


No sé si lo sepan, pero puede que Shakespeare (yo lo pronuncio así: chaquespeare) nunca haya existido en realidad. Se dice que era un grupo de escritores que escribía bajo ese pseudónimo, nada más. Lo peor del caso es que el bastardo tiene incluso una biografía: ¿Quién coño la inventó? Dudo mucho que haya sido su madre.

Y aunque, a final de cuentas, lo que importa son sus obras, el misterio del autor-autores no deja de ser interesante. Personalmente me gusta creer que ese personaje romántico, dramático , y genial, no existió sólo en la imaginación. Es necesario que en la historia de este mundo -la del mundo real- hayan vivido seres extraodinarios como él.

Exijo que así sea: lo exijo por piedad

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Además no escribió nada novedoso. Sus obras son un refrito de otras.

Es sin duda un autor sobrevalorado.

Unknown dijo...

Claro la leyenda del autor hace que sus obras sepan mejor, ahì tenemos a Henry Miller, Bukowski, Burroughs entre tantos otros.

Por otro lado he sabido de varios artistas visuales que ponen a otra gente a pintar sus cuadros y grabar sus placas !y los venden con su firma¡ el concepto del artista magnifico creador esta sobrevaluado.

Pelo dijo...

Muy cierto

Anónimo dijo...

Si "la leyenda del autor hace que obras sepan mejor" entonces eso es evidencia de un lector prejuicioso y manipulable. Nadie, ni nada cambia el valor del texto escrito. Las circunstancias que rodean la obra son simples anecdotas. No verificables en muchos casos.

jerónimo dijo...

y también se rumoraba que era gay...

sería un colectivo gay, alguno la miraría con cariño o qué onda?

Juan Carlos Gutiérrez Mercado dijo...

Aquí lo triste sería que Shakespeare fuera un colectivo, y que pendejos como Carlos Cuahtemoc Sánchez, Paulo Coehlo (¿así se escribe?), y otras baratas porquerías no lo fueran.

Otro del que corre el mito de ser un colectivo de simios adictos a la cafeína y el sabor del tabaco trabajando bajo la presión de un látigo era el señor Isaac Asimov.
¿Será?

Ñets dijo...

Yo lo pronuncio "chespier".
saludos